D. Tiburcio Ruiz de la Hermosa
P
PP
Se gastó por nosotros, víctima de su negarse a sí mismo, lleno de amor y caridad.
Protector de la Familia
Testimonios
Aquí recogemos testimonios de gente a la que de una forma u otra D. Tiburcio ha rejado un recuerdo imborrable.
"...Esto no se me ha olvidado nunca. Es aquello que te llega al alma, ese propósito de la enmienda..."
"...su manera de confesar era especial y diferente de los demás sacerdotes..."
".... El pueblo lo quería con locura. Hacía mucho por los pobres y los enfermos, siempre dando consuelo, apoyaba mucho a la gente. En guerra nadie se metió con él, él no se escondió porque todo el pueblo lo quería. ..."
"....puedo decir que debo a Don Tiburcio mi entrada en el Seminario...", "...ese ejemplo lo tomé para mi vida pastoral y procuro hacer lo mismo que él en mi trato con las personas..."
"....Don Max Cassin cónsul de Francia para la provincia, era rabino judío, y don Tiburcio párroco de la Iglesia Católica, fueron capaces de colaborar , desde el respeto mutuo, para el ejercicio de la virtud de la caridad...", "...fue una persona humilde, caritativo en grado sumo dentro de sus muy limitadas posibilidades, dialogante y de fácil comunicación, infatigable pastor de una comunidad muy necesitada de alimento espiritual… y material..."
"....Era un buen sacerdote y muy asiduo a la iglesia. Servía de modelo, si alguno iba a ser sacerdote le decían: ¡Ay, que sea como Don Tiburcio!..."
"...ante cualquier problema personal, conyugal o familiar la solución para muchos era “Que venga Don Tiburcio”...", "...las pocas veces que tengo oportunidad de ir a la parroquia de San Pedro no salgo nunca sin pasarme por la capilla de la Santísima Trinidad, donde está depositado su cadáver para encomendarme a él y pedirle que me comunique parte de su espíritu sacerdotal..."
"...una persona maravillosa para la que no había partidos, solo era Dios y el amor verdadero..."
"...destacaba su bondad y generosidad hacia los más desprotegidos, era muy habitual en él quedarse hasta sin pantalones para dárselos a gente que los necesitaba más que él..."
"... Tenía una estampa suya y la he besado tanto y le he rezado tanto, ahora no tengo esa estampa..."
"...Era como “ Jesús en la tierra”. Desde todos los conceptos era Jesús en la tierra, en su puerta no paraban los pobres en su puerta diariamente, a todos les daba. Era un santo..."
"...cuando llegaba la hora de la comida se acercaba la gente porque repartía su comida y la sobrina regañaba porque se quedaban sin comer..."